Lo que nos dejó en 2013: Spartacus

Spartacus bitter end

“We stand in the shadow of greater might. As their republic cast across the lives of every man, every woman and every child condemned to the darkness of slavery. Forced to toil and suffer, so that those of coin and position may see their fortunes grow beyond need or purpose. Let us teach them that all who draw breath are of equal worth! And those who seek to place heel upon throat of liberty shall fall to cry of freedom!”- Spartacus

Inauguramos la sección de retrospectivas con esta subsección, donde hablaremos de las series que nos han dejado en 2013. Y no se me ocurre mejor forma de empezar que con el espíritu de la batalla encarnado por Spartacus de Starz. Shall we Begin?

¡Atención! A partir de aquí hay spoilers, si continuas los dioses no se hacen responsables.

Preparemos el ludus para ir a la guerra

No sé si los directivos de Starz realmente esperaban alcanzar el éxito que finalmente ha cosechado Spartacus a lo largo de sus cuatro temporadas, pero la verdad que ante el resultado final lo único que puede hacer un servidor es quitarse el sombrero. Si quieres tramas complicadas, olvídate. Si quieres calidad interpretativa, olvídate. Si quieres entretenimiento puro bañado en sangre, entonces quédate aquí, porque eso es Spartacus, es entretenimiento en sí mismo. Y me apostaría que eso es lo que buscaban en la cadena, una serie que sirviese de contrapunto a toda la densidad que ronda el panorama televisivo, una serie sin pretensiones.

Y tanto que sin pretensiones, si sólo ves los primeros capítulos de la serie lo que te encuentras son escenas de sexo y batallas, edulcoradas con un poco de sangre, siempre hay sangre. Este hecho es algo que ahuyentó a muchos espectadores, que aunque no mucho, sí que querían un poco de trama más allá de te mato porque me lo mandan. Los que tuvimos fé (mucha fé considerando la cadena de la que se trataba) nos vimos recompensados y ya en la segunda mitad de temporada la serie empezó a mostrar las razones por las que debía verse. Una trama sencilla movida por la venganza, una coreografía de combates impecable, mucha épica y sobretodo sangre, montones de sangre. Así que con la primera temporada terminada y con el visto bueno del público y parte de la crítica, Starz había conseguido su serie franquicia, su seña de identidad y tenían camino por delante para explotarlo. Spartacus: Sangre y Arena había sido un éxito.

spartacus-blood-and-sand-episode-2-sacramentum-gladiatorum-preview-online

“With great risk comes greater reward.” – Batiatus

Pero lamentablemente no todo podía salir bien, el mal vino de la peor manera posible. Al protagonista de la serie, Andy Whitfield, le diagnosticaron un cáncer cuyo tratamiento le mantendría alejado de la televisión por un tiempo.

Entonces Starz, por segunda vez consecutiva tuvo una gran idea, hacer una precuela, Spartacus: Dioses de la Arena centrada en la arena de Capua antes de la llegada de Spartacus y con un personaje con tanto o más carisma que el tracio, Gannicus. Esta temporada de la serie repitió los puntos buenos de su predecesora y eliminó los puntos negativos, dando como resultado la mejor de todas las temporadas de la serie, una vez más sin escatimar en sangre.

A pesar de este parón de un año Whitfield no mejoraba, por tanto la cadena tuvo que recurrir finalmente a lo que tanto había evitado, contratar a un nuevo actor para el papel principal. Liam McIntyre fue el elegido, para estar a la altura en la nueva entrega, Spartacus: Vengance. Como era de esperar, el actor no estaba a la altura, se le veía temeroso, no tenía el carisma de Whitfield y se notaba. Parecía incluso que todos los responsables de la serie habían perdido las ganas, lo que dio como resultado la peor temporada de la serie. Sin embargo, en los capítulos finales McIntyre nos demostró porque había sido elegido como Spartacus, por fin se había amoldado al papel, disfrutaba con lo que hacía, teníamos a Spartacus de vuelta, en estado puro y como siempre acompañado por sangre, por mucha sangre.

Spartacus-BloodBrothers-1024x579

“We have show them that a trembling hand can become a fist”- Crixus

La cuarta y última temporada de la serie había despertado más hype que cualquiera de las anteriores. Teníamos a un verdadero tracio comandando un ejercito de esclavos que se habían revelado, y lo que es más importante, ya no luchaba por venganza, luchaba por la libertad, Spartacus: La Guerra de los Condenados prometía más épica y más sangre que todas las anteriores entregas juntas. Sin embargo el comienzo de la temporada nos dejó algo fríos, si bien es cierto que había momentos de verdadero éxtasis, a los capítulos les faltaba algo para alcanzar el nivel que se esperaba de ellos. Pero tranquilos, esto duraría poco. El visionado de los últimos cinco capítulos de la serie te mantiene en la butaca sin mover ni un músculo, en tensión, te mete en esta guerra por la libertad liderada por aquel que trae la lluvia, te convierte en Spartacus.

El panteón de los gladiadores

A pesar de que las necesidades interpretativas de la serie no son demasiado elevadas, los personajes necesitan lo que cualquier héroe de acción, carisma y eso en muchas ocasiones es realmente difícil de conseguir. A continuación presento los que sin duda para mí han sido los mejores personajes de la serie, aquellos a los que nunca olvidaremos.

spartacus-bloodandsand1-25

“Capua! Shall we begin?”-Crixus

Spartacus / Crixus (Andy Whitfield – Lyam McIntyre / Manu Bennett)

Sí, empiezo haciendo trampas, pero es que el recorrido de ambos viene de la mano, el uno sin el otro no sería lo mismo. Del odio al amor, del amor al odio. El tracio representaba una amenaza para el actual campeón de Capua, Crixus era el único e imbatible campeón de la arena y no cedería ante un simple tracio. Mientras tanto Spartacus no tenía ningún interés en convertirse en campeón, sus aspiraciones eran mucho mayores, pero para alcanzarlas necesitaba la ayuda de Crixus. De enemigos en la arena a compañeros en los campos de batalla. El que trae la lluvia y el galo invencible hacían temblar a la todopoderosa Roma.

Los líderes de la rebelión forjaron una amistad y una confianza tal que rivalizaba con la polla de Jupiter. Se convirtieron en verdaderos hermanos de sangre.

Gannicus

“No man is ever truly free.” – Gannicus

Gannicus (Dustin Clare)

EL DIOS DE LA ARENA, así en mayúsculas y bien grande. Cuando empiezas a ver Dioses de la Arena y crees que nadie puede rivalizar con Spartacus te presentan a este gladiador borracho y putero, a un sinvergüenza con todas las letras, pero como diría Leia, a todo el mundo le gustan los sinvergüenzas. Se trata de alguien egoista que vive por y para luchar y cuyo único amigo es Oenamus, alguien a quien se ve obligado a traicionar debido a sus sentimientos. El único gladiador de la Casa de Batiatus que ha sido capaz de ganar el gladius y con él la libertad.

Poco a poco vemos como este pequeño hijo de perra siente tanto como cualquier otro, como su sentido del honor, aparentemente inexistente, es más de lo que se podría decir de los romanos. Mientras que Spartacus y Crixus recorren un camino motivado por la venganza, la motivación de Gannicus es arreglar las cosas con Oenamus. Recorre un camino de descubrimiento, un camino donde aprende, como cualquier otro, a amar. Un camino que termina como debería terminar el de cualquier luchador, en gloriosa batalla.

1280px-Lucretia_Spartacus_Blood_and_Sand

“Once agains the Gods spread cheaks and ram cock in fucking ass!”- Batiatus

Lucrecia (Lucy Lawless)

En una serie donde hay tantos manipuladores es difícil decantarse por uno en concreto, pero yo siempre he tenido predilección por Xena número 3 Lucy. La esposa de Batiatus, aparentemente prudente es una mujer de armas tomar (un poco como todas, lo sé), enseguida se destapa como una mujer tras la cortina, que mueve los hilos tanto o más como su marido. Se trata de alguien vengativa, que se deja llevar por las emociones, pero que a pesar de todo consigue lo que se propone. Motivaciones políticas o económicas la empujan a codearse con gente a la que odia, a hacer cosas que odia y que al final terminan pagando por haberle obligado a hacer tales cosas, a pesar de no tener sangre real, se trata de una auténtica princesa guerrera.

Su evolución a lo largo de las temporadas, como engaña a todos en su camino a la locura la destaca no sólo como el mejor personaje femenino de la serie sino como uno de los mejores personajes de la misma.

Crassus

“War often carries with it great sacrifice”- Crassus

Crassus (Simon Merrels)

El formidable enemigo. El elegido para terminar con la rebelión de los gladiadores, alguien que no tiene miedo de hacer lo que sea para conseguir su propósito. Un romano paciente, estratega, que estudia y comprende a su enemigo pero que sobretodo lo respeta. Puede que los métodos que emplea contra Spartacus no sean los más vistosos, pero damas y caballeros Italia también gana mundiales de fútbol. Se trata de un hombre implacable que en ningún momento cambia su parecer, hay momentos de flaqueza donde llegamos a pensar que al igual que otros personajes sufrirá un cambio a lo largo del camino, pero esto nunca sucede, Crassus es implacable, capaz de diezmar a su gente con tal de enseñarles lo que el valor significa para un romano, así es Crassus, alguien capaz de derrotar a Spartacus.

Starz Contents

Still… the heart swells at such kindness”- Mira

Mira (Katrina Law)

Ya he mencionado antes que los personajes femeninos con fuerza son más bien pocos, Crixus tiene ese adorno continuo que es Naevia, Gannicus a esa chiquilla que le enseña a amar y Spartacus tiene a Mira, bueno más o menos. Spartacus solo ha amado a una mujer, a Sura, su esposa fallecida asesinada. Sin embargo la relación entre Mira y el tracio es distinta, para él sólo física, para ella algo más. A pesar de ser un personaje bastante plano a mí me supo convencer, su amor hacía Spartacus y su causa me atrapó y eso le hace digna de estar en esta sección.

Son muchos otros los que se han caído de la lista pero que es mi obligación por lo menos mencionar: El formidable Doctore, Oenamus (Peter Mensah) que no sólo enseñó a los gladiadores a luchar, sino también a vivir; Ashur (Nick Tarabay) un ex-gladiador completamente despreciable y que sólo mencionó porque consiguió que lo odiará con todo mi corazon; Agron (Daniel Feuerriegiel) el tercer comandante de Spartacus, alguién a quién en el fondo terminas cogiendo cariño; y sobretodo al protagonista por excelencia, la sangre, ¿he mencionado ya que hay mucha sangre?

Grandes momentos en la arena

Por último, queremos despedirnos con una selección de los mejores momentos de la serie, aquellos que siempre serán recordados cuando se hable de ella con amigos. Damas y caballeros a continuación los momentos que hacen temblar al mismísimo Júpiter cuando los recuerda.

Spartacus & Crixus VS Theokoles

La primera temporada nos dejo un par de momentos memorables, entre los que destacan la caída de la casa de Batiatus tras la pelea entre Spartacus y Crixus y el enfrentamiento de estos contra Theokoles. Se trata de la primera colaboración entre dos grandes guerreros, uno que ha demostrado su valía siendo actual campeón de Capua y otro que aún tiene que demostrar lo que vale. Mejor me callo y le dan al play caballeros, pero os aviso, hay sangre, mucha sangre.

Gannicus, capaz de vencer con los ojos cerrados

Gannicus es el hombre de los momentos y elegir uno en concreto para este titán no es nada sencillo. Nos lo presentan casi corriendo por las paredes de la arena, derrotando al enemigo con facilidad – también en el vídeo -, pero donde realmente comprobamos que se trata de un auténtico Dios de la Arena es cuando por la fanfarronería de Batiatus tiene que enfrentarse a otro gladiador con los ojos cerrados. Un auténtico alarde de habilidad. Lamentablemente no he conseguido encontrar un vídeo que sólo contenga esa batalla así que tendrá que valer con este y si os gusta aquí hay más.

La muerte de Lucretia

Porque no todo son batallas, tras una temporada jugando con todos Lucretia finalmente es devorada por la locura que la perseguía desde la caída de la casa de Batiatus, un sorprendente final que no deja a nadie indiferente, vean.

Tiberius viola a César

Así como suena, el todopoderoso César violado por uno de los personajes más odiados de toda la serie. César, el único romano que consiguió que le cogiera afecto, es tomado como una mujer. Desde luego, algo impactante. Pero es César y César nunca olvida…

Los últimos juegos, los romanos en la arena

Tras la derrota de la legión de Crixus, el ejercito de Spartacus logra capturar con vida a un grupo de romanos entre los que se encuentra Tiberius, el hijo de Crassus. Para honrar a los caídos en batalla organizan unos juegos previos al emotivo funeral, donde los romanos tendrán la oportunidad de salvar sus vidas, si consiguen vencer a los Dioses de la arena claro.

El final en gloriosa batalla

Llegamos al final de nuestra retrospectiva con el final de la serie. Muchas expectativas en este último capítulo donde se decidiría el final de los rebeldes. Expectativas que fueron cumplidas, recomendaría el capítulo en sí mismo, pero me tengo que quedar con algo así que dejo de lado la famosa fraseyo soy Spartacus”, incluso el encuentro entre Spartacus y Crassus previo a la última batalla, nos quedamos con el final, con el discurso, con la batalla y como no, con la victoria. Porque no hay nada más grande que abandonar este mundo como un hombre libre.

Una vez más, no son todos los momentos que me gustaría poner. La escena final de la serie donde se recuerda a los caídos, donde Gannicus se siente como un campeón de la arena no tiene precio, pero aparte de no haberla encontrado había que elegir. La recomendación es que, si estas leyendo esto, una vez más vuelve a ver este capítulo. Bueno, ya termino porque es lo que voy a hacer yo.

Spartacus end

“Do not shed tear for me. There is no greater victory than to fall from this world a free man.” – Spartacus

Todos aquellos que hayáis visto la serie espero que disfrutarais con la entrada. Los que no, como el Capitán – si, ese que va de verlo todo – y que os hayáis saltado mi aviso de spoilers por donde no da el Sol, espero que vayáis corriendo a verla. Spartacus al fin y al cabo es entretenimiento del bueno, con una épica envolvente que te hace odiar a los romanos como el que más, te empuja a gritar al final de la serie “I am Spartacus!”.

Un comentario en “Lo que nos dejó en 2013: Spartacus

  1. Pingback: 7 películas y series que te harán olvidar que es Semana Santa

¡Arrr, marinero! Di lo que tengas que decir

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s