Una pausa para publicidad, hoy: Doctor Who

doctorwho_50th-anniversary-thumbnail_01

Con motivo del cincuenta aniversario de Doctor Who, invitamos a nuestro amigo Miguel Munguía alias hphirving a que dedique unas palabras a la figura del personaje viajero en el tiempo. Esperemos que os guste.

Hace cincuenta años, antes de que la gente de Twitter te empezase a corregir por no saber escribir sin faltas y un poco más tarde de que la Duquesa de Alba fuese observable sin necesidad de máscara de soldador, en ese preciso momento, fue 1963.

Cosas del álgebra aparte, en 1963 ocurrieron muchas cosas, la mayoría de las cuales nos importan una mierda hoy. Aunque hay una que destaca entre todas las demás, la publicación del Surfin’ USA de The Beach Boys. Os contaría maravillas de los Beach Boys, pero como los que llevan este blog dicen que va de series, me toca hablaros sobre Doctor Who.

Para los que no sepáis muy bien de lo que hablo o penséis que estoy loco: si, hay una serie no americana que ha durado cincuenta años con el mismo personaje; encarnado por trece actores diferentes viajando a través del espacio-tiempo en una cabina de policía azul, ataviado con las vestimentas más ridículas que jamás hayas imaginado; con unas audiencias que podríamos calificar de envidiables; y, lo mejor de todo, sin fans protestando a todas horas “porque en la segunda temporada de The Walking Dead no salen zombis y es un rollo”.

Y es que Doctor Who es una serie de ciencia ficción que podríamos decir que cumple todos los requisitos para satisfacer a cualquier tipo de público que se deje engatusar más de media temporada. Los que veis lo que hace J.J. Abrams estáis acostumbrados a más que eso.

Por partes. Doctor Who narra las aventuras y peripecias de un viajero espacial, alienígena, que viene de un planeta llamado Galifrey y que es el último de su especie. Como ya he dicho, el actor que encarna este papel se renueva periódicamente gracias a que El Doctor se regenera en ciertos momentos, cambiando de forma física y gustos. Así es como han conseguido mantener fresca durante cincuenta años esta serie, mediante la renovación.

Este personaje, El Doctor, tiene por costumbre realizar sus viajes espacio-temporales acompañado por un humano. Parece que nos ha cogido morriña o algo así, porque vendría a ser algo muy parecido al supernanny de la humanidad. ¿Que nos metemos con los Silurians? Él viene a rescatarnos. ¿Que Winston Churchil se alía con unos aliens muy amigables que solo saben decir “exterminar”? Él nos salva. ¿Que la reina Isabel I – no la de ahora, la otra, la que es más vieja aún – es raptada por Sontarans? Él lo soluciona. ¿Que a estas alturas ya deberíais haber pillado que lo que hace es salvarnos? También es cierto.

DoctorWHO

Tampoco me malinterpretéis, no siempre gana El Doctor, o al menos no del todo. Las tramas de la serie son espectaculares, se alargan varias temporadas, se entrelazan, captan ideas de hace más de diez años y todo eso con el elenco de enemigos más terroríficos que te puedas imaginar. Vale que los Daleks no dan miedito, pero el que quiera pasar miedo de verdad debería ver alguno de los capítulos de Los Ángeles Llorosos o avanzar en las temporadas de Matt Smith para descubrir qué diablos es “el silencio”.

Pero aún nos falta por introducir uno de los elementos más importantes de toda la franquicia: la TARDIS, el medio de transporte del Doctor. Una cabina de teléfono policial azul oscura que obtiene su nombre del acrónimo del inglés Tiempo y Dimensiones Relativas en el Espacio. Esto, traducido a román paladino viene a significar dos cosas muy importantes: la primera, es una nave que viaja en el tiempo y el espacio; y la segunda, aún más importante, es más grande por dentro  que por fuera – o más pequeña por fuera que por dentro, depende de como lo mires -. Una de las grandes incógnitas de la serie es el porqué de la forma de la TARDIS, cosa que El Doctor explicó hace unas pocas temporadas:

Cada vez que la TARDIS se materializa en una nueva ubicación, en el primer nanosegundo de aterrizaje analiza sus alrededores, calcula un mapa de datos 12-dimensional con todo en un radio de 1000 millas y determina qué forma mostrar para mezclarse mejor con el paisaje… y luego se camufla como una cabina de policía de 1963.

Creo que ha quedado claro que esta serie tiene un poco de todo: sci-fi del más friki, compañeras de viaje  – ¡uuuuuh! -, aliens, naves espaciales molonas, personajes históricos… Si a estas alturas tu conexión tercermundista a Internet no echa humo por las siete temporadas que te estás descargando, dame un poco más de tiempo, que te termino de vender a The Beach Boys.

Imagen

Otra de las cosas que más suele gustar a los fans de la serie es que la lealtad se premia, haciendo referencia siete años más tarde a conceptos que aparecieron en un capítulo suelto pero que parecían tener importancia, todo ello sin dejar de lado a los nuevos seguidores. Y es que el rigor en el guión es una de las constantes de la serie. Raro resulta encontrar en un capítulo un gazapo, por no hablar ya de meteduras de pata en la propia temporada o contradicciones con toda la historia ya pasada.

Como he dicho, el tema de guión gusta mucho a los fans, pero mucho más nos gusta saber que es una serie a la última en muchas más cosas. Moda es una de esas cosas, solo con pensar que los doctores han tenido que pasar por los setenta y los ochenta ya te entran sudores fríos. Cuando te presentan a Colin Baker, y ves los atuendos que lleva, estás hiperventilando tan fuerte que casi puedes ver a través del tiempo.

Las tecnologías son otra de esas cosas que absorben como una esponja en esta serie, adaptándolas todo lo que se puede para crear la mejor experiencia para el espectador. Pondré dos ejemplos. El último capítulo que han emitido ha sido grabado en 3D y en algunas cadenas emitido a la vez que el 2D. El otro ejemplo, la banda sonora de la cabecera es la primera entradilla que se realizó para una serie completamente con sintetizadores. Y seguiría con más, pero luego James Cameron se me enfada.

Finalmente, un consejillo para los que hayáis decidido que vais a ver la serie, ya sea porque el doodle del otro día os moló mucho, porque las gafas de pasta se os quedan pequeñas y queréis ser mas hipster aún o porque os he convencido. No hace falta que os traguéis los más de ochocientos capítulos de los que consta la serie, con que empecéis por la primera temporada de Matt Smith os vale. Si luego queréis ampliar horizontes es cosa vuestra, pero para empezar, ese punto es fantástico.

Anuncios

Un comentario en “Una pausa para publicidad, hoy: Doctor Who

  1. Pingback: Series a Toda Vela | Seis Series SciFi del siglo XXI

¡Arrr, marinero! Di lo que tengas que decir

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s