Believe, si hay que creer se cree

Believe - Season 1

Segunda serie con el nombre de J.J. Abrams del año, aunque en verdad es difícil distinguir cuál es la verdadera participación del hombre que ahora dedica cada segundo de su vida en séptimo episodio de Star Wars más allá de presidir la productora Bad Robot. La primera fue para FOX y se llamaba Almost Human, llamada a ser la sucesora de Fringe por sus responsables terminó siendo poco más que una entretenida buddy movie pero sin tener nada destacable más allá de su gran nivel de producción.

Esta otra es Believe, que está destinada a NBC y que cuenta con un extra atractivo como es la inclusión en el proyecto del Alfonso Cuarón que dirige el piloto. La relevancia mediática que el director mexicano tiene en este momento es la mayor en su carrera tras completar el tremendo despliegue de oficio con el estreno de Gravity, que le ha valido los mayores premios posibles. Por lo que como mínimo siempre nos toca probar a ver qué ofrece.

¿Qué nos ha dado? Eso os lo desvelaremos a continuación.

Believe NBC pilot pic

Las líneas maestras del argumento son bastante similares a lo que otras series high concept están o llevan ofreciendo los últimos años, una niña pequeña con habilidades sobrenaturales es el centro de una batalla entre dos organizaciones en la que una quiere hacerse con su control a toda costa y otra quiere mantenerla a salvo para que no se la utilice con fines malévolos. En ese aspecto la serie no busca complicarse, unos son los buenos – te lo ponen fácil para identificarlos, ya que se definen a si mismos como tales – y otros los malos.

Por lo que los primeros en una situación desesperada deciden liberar a un condenado a muerte – que, claro está, su ejecución está a punto de llevarse a cabo – para que sea el protector de la pequeña Bo ante la cada vez más peligrosa amenaza de la otra organización. Como no podía ser de otra manera, el reo clama ser inocente e injustamente culpado, por lo que los buenos están haciendo una acción doblemente buena. No como los malos, que como tales se dedican a matar a diestro y siniestro, algo que ellos nunca harían.

Lo único que libra a toda esta producción de llevarse el premio a la serie más arquetípica de los últimos años es que en este caso Delroy Lindo es el jefe de los buenos – imposible verlo así tras su gran villano como el corrupto concejal de The Chicago Code – y Kyle MacLachlan el de los malos – aún más imposible ver a este hombre como malo, su Dale Cooper y demás personajes siempre suelen ser adorables -. Es casi como si le hubiesen dado la vuelta a lo que podría esperar el espectador en ese caso.

Believe NBC pilot photo

En el medio de ese antagonismo entre los líderes de ambos bandos – que antes eran amigos y compañeros, calcando aquí la relación entre Charles Xavier y Magneto de los X-Men -, están Bo y su nuevo protector Tate. Una de las cosas que se le agradece a la serie es que la joven actriz que interpreta a la protagonista, Johnny Sequoyah, no hace que el personaje sea totalmente aborrecible como la mayoría de intérpretes infantiles en la industria.

De hecho hasta tiene bastante química con el que, en secreto claro está, es su padre Tate. Ambos hacen que al menos en el piloto no le sea difícil al espectador ir a través de la trama horizontal y la procedimental que toca, a diferencia de Touch. Porque otra cosa que calca es la estructura de la serie cancelada de Kiefer Sutherland y David Mazouz para FOX, ya que la niña a pesar de estar huyendo por todo el país tendrá que pararse en cada episodio a ayudar en su vida a un determinado individuo anónimo con el que conecta.

Entonces a esta altura el lector se preguntará, ¿pero qué tiene de original esta serie? Nada. Nada de nada. De hecho si mirásemos en la propia filmografía de Alfonso Cuarón hasta encontraríamos la gran película Hijos de los Hombres como manantial de muchos de los conceptos aquí vistos de nuevo. Por no hablar de todas aquellas series que Abrams ha creado o simplemente puesto su nombre encima.

Believe NBC pilot picture

Por no ser original, no lo es ni en la dirección del piloto. Apenas se nota la mano de Cuarón en la dirección más allá de la escena inicial del accidente de tráfico y una más adelante con unas palomas, estando el resto del episodio en la media de calidad habitual de cualquier episodio rodado para emitirse en una network. Esa moda de contratar a un director de renombre para dirigir el piloto que tan bien funcionó con Martin Scorsese el pilotazo de Boardwalk Empire aquí resulta inocua como en casi todos los demás casos.

Uno se esperaría que NBC tras haber probado el éxito con unas fórmulas un poco menos intuitivas – aunque convencionales en el fondo – como The Blacklist seguiría en una estela de no ofrecer en sus grandes series exactamente lo que el espectador ya ha visto, sino lo que desearía ver. Sin embargo Believe es una más, entretenida y buena al fin y al cabo, pero no diferente de las ya casi docenas de high concept que hemos tenido en la última década.

Si hay que verla se ve, pero generar hype pa ná es tontería.

Anuncios

¡Arrr, marinero! Di lo que tengas que decir

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s