El problema con los pilotos de este otoño

Red Band Society pic 1

No es que tuviésemos ante nosotros una plétora de nuevos estrenos muy prometedores para este otoño. De hecho, en nuestro análisis de estrenos para esta temporada destacábamos siempre lo muy interesante que se había puesto la midseason en detrimento de la temporada de otoño, mucho menos ambiciosa y que acogía a los productos más convencionales y menos interesantes del mercado. Hasta FOX, que ha sido la network que más nuevo contenido quiere desplegar este año, se quedan en unos tímidos estrenos por el momento.

Una tendencia preocupante que hace no sólo pensar en el momento de forma que viven las networks, sino en la importancia real que tiene este tercio de la temporada que antes era por el que se peleaban todas las majors y que la entrada del cable a la gran pelea ha cambiado por completo. A día de hoy ninguno de los estrenos se ha convertido en un fenómeno unánime de crítica y público, siendo todos muy discutidos y al mismo tiempo ensombrecidos por hitos como el de la audiencia de The Walking Dead en AMC o el ascenso a los cielos de The Good Wife con la crítica.

Pero profundicemos algo más en el tema.

How to Get Away With Murder pic 2

Por nuestra parte, uno de los principales problemas que estamos teniendo con la temporada de otoño es que veníamos del mejor verano de la última década. Por alguna razón o alineamiento de astros, esta campaña estival decidió estrenar algunas de las mejores series del año, entre las que encontramos Halt and Catch Fire, The Honourable Woman, The Knick, The Leftovers o Manhattan. Prácticamente nos hicieron saltar de fenómeno en fenómeno y nos acostumbraron a un nivel de calidad tan alto con tan poco espacio entre unas y otras que hasta algunas que retornaban como Ray Donovan y que también tuvieron una gran temporada pasaron más desapercibidas.

Así, a nivel comparativo es difícil apreciar a los estrenos de otoño en su conjunto como es debido, porque uno tras otro pierden contra todos los de verano. Es cierto que unos son dramas de cable o británicos y los de otoño son principalmente de networks, pero en una televisión donde las líneas que separan lo uno de lo otro están cada vez más desdibujadas es imposible no entrar en el terreno de la comparación. Simplemente en otoño hay menos, más convencional y mucho menos interesante. En ningún momento How to Get Away with Murder, por poner de ejemplo una que si ha funcionado entre el público, se acercará al nivel de esos dramas.

Porque esa es otra de las cosas que hemos encontrado en esta temporada de otoño, una gran disparidad entre éxitos de público y de crítica. Que Shonda Rhimes lo iba a petar con su nueva producción entre los espectadores estaba claro, con temporada completa por parte de la cadena y exportada a muchos países. Pero no deja de ser el eterno culebrón de la showrunner y no nos lo van a colar. Tampoco Debra Messing nos colará su The Mysteries of Laura por muy remake que sea de la española, una serie con la que la crítica norteamericana ha cogido especial inquina, todo sea dicho, pero que ha cosechado unas audiencias bastante destacables.

Gracepoint pic 2

Sin embargo otras como Red Band Society, que parecía contar con el beneplácito de esa crítica norteamericana antes citada, se ha estrellado contra una audiencia que no termina de empatizar con su historia. Como tampoco demasiado con Gracepoint, que en el cambio de charco parece haber perdido toda su esencia y hasta a David Tennant se le ve forzado y encorsetado. Que hayamos tenido que perder su acento británico por el camino y que haya pasado por una sesión de tinte rojizo para su pelo solo son síntomas de lo poco que somos capaces de apreciar el conjunto de esta versión de Broadchurch, aunque igual es porque más allá de un interesante plano-secuencia en su piloto da para poco más.

Curiosamente solo hay dos series que hayan convencido por el momento a crítica y público, siendo esas Gotham y The Flash. La primera no ha convencido a toda la crítica, es cierto, pero si que gran parte de esta aprecia sus múltiples virtudes y el público ha respondido muy favorablemente a la propuesta de FOX. Y en proporción esa respuesta ha sido aún más favorable incluso con The Flash, que veía unas audiencias récord para su cadena The CW, a la que la estrategia de filtrar el piloto para que se generara ruido en torno a este le ha favorecido para contrariedad de los que auguraban que esto le haría estrellarse. A veces es mejor ser meramente correcto y tener un marketing adecuado que centrarse demasiado en destacar argumentalmente. Veremos qué tal le va a Constantine con la misma estrategia.

Fuera de esas dos excepciones que parecen confirmar una poco halagüeña regla, el resto parece ser un erial de series nuevas e interesantes por ver. Las cadenas parecen estar mucho más centradas en afianzar sus series que el año pasado fueron un éxito, como NBC con The Blacklist, más que seguir produciendo nuevos éxitos por si mismas. Hasta el cable parece estar perezoso estos días, estando HBO mucho más centrada en el explosivo y brillante final de Boardwalk Empire que en estrenar la serie de moda del momento. Ni siquiera una comedia de cable parece tener su hueco estos días.

Mulaney pic 1

Bueno, ni de cable ni de network, porque si en dramas teníamos un desierto con un par de oasis en el que refrescarnos, en comedia tenemos un erial interminable en el que ni lo pasado ni lo presente nos otorga nada de interés. Ya habíamos comentado que Bad Judge era realmente insulsa, pero es que otros estrenos como Mulaney son directamente para echar a correr. Black-ish es lo menos atrayente del mundo, a pesar de sus decentes números de audiencia, y sólo Jane The Virgin parece tener tirón entre algún crítico – imaginad cómo está el patio entonces. Nosotros solo podemos agarrarnos a Brooklyn Nine-Nine como faro de esperanza, ya que no encontramos más que nos produzca una sola sonrisa en toda la televisión en abierto norteamericana.

Parece casi indigno para un año que nos ha dado tantas alegrías televisivas como 2014 que su último tercio tenga un nivel tan bajo, sobre todo cuando series que el año pasado tenían cierto interés como Sleepy Hollow también han caído en la indiferencia más absoluta, pero la falta de ambición de los pilotos es tan grande que se ha convertido en un problema generalizado. El “ya arriesgarán en el cable” o el “para experimentos tenemos la midseason” parecen ser discursos que han calado demasiado hondo en ciertos despachos. Ni AtoZ se salva del más aburrido convencionalismo, menos aún la fallida Madam Secretary.

Como para ambicionar el restarles interés a establecidas como Arrow o Person of Interest, por ejemplo.

Anuncios

Un comentario en “El problema con los pilotos de este otoño

  1. Pingback: Series a Toda Vela | The Affair, la memoria selectiva

¡Arrr, marinero! Di lo que tengas que decir

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s