Lo que pensamos de Empire y otras series trash

Empire pic 2

Series trash. Un apelativo con un carácter marcadamente negativo para cualquier serie de televisión pero que sin embargo en los últimos años ha tomado un cariz que orgullo por parte de los espectadores de este tipo de productos, de consciencia de que lo que están viendo es de dudosa reputación y sin embargo se considera casi como propio. Una evolución de ese concepto de placer culpable, que terminó por convertirse en un género televisivo en si mismo.

No sabemos exactamente dónde empezó esta particular moda en televisión, dónde se desdibujó la línea entre el “es mala pero me gusta” al “me gusta porque es mala”. Algunos célebres compañeros blogueros hasta gustaron de darle un nombre al concepto, el “drama oyoyoyoy”. Quizá un umbral temporal cercano sea Revenge, aunque el epítome de este nuevo género terminara por ser Scandal. Y este año hemos tenido How to Get Away with Murder, de la que algunos encima se permiten el lujo de reivindicarla como otra cosa.

Pues Empire es una más de esa lista y esto tiene que parar.

Empire pic 4

Partamos de la más simple de las bases: Empire es mala. No mala con ganas ni con avaricia, pero si lo suficiente como para que no nos entre la duda como con How to Get Away with Murder, que navega en unas aguas más oscuras. Es un poco como las temporadas más recientes de Downton Abbey, cambiando la sutileza y la flegma de los británicos por el swag de los niggas. Aspira a ser una obra shakespeareana en la industria musical norteamericana para acabar convertida en un culebrón familiar, pero con estilismos del ghetto.

Curiosamente el querer reimaginar al dramaturgo para acabar en esas lides de telenovela es algo que Sons of Anarchy ya conocía a la perfección, aunque allí se arrancaba con la ambición de hacer un drama de acción interesante y fue la falta de talento la que la condenó, mientras que aquí ya de entrada no se nos guía en otra dirección. El espectador puede estar un poco despistado de entrada, al ver a dos actores solventes como Terrence Howard o Taraji P. Henson en pantalla, pero saldrá pronto del embrujo que le puedan proporcionar esos intérpretes al ver la trama por el conflicto sucesorio de la discográfica.

Está el hijo ambicioso pero sin talento, el homosexual ignorado y la promesa de la familia con problemas de actitud. El primero tiene una relación interracial, el padre siempre ha tenido un actitud homófoba con el segundo y el tercero anda por ahí haciendo el Justin Bieber. Pero el padre tiene una enfermedad terminal y tiene que escoger entre uno de los tres para tomar las riendas de la empresa familiar, que da la casualidad que es una multinacional que sale ahora a bolsa. Además la matriarca del clan acaba de salir del trullo y está preparada para poner todo patas arriba con sus abrigos de pieles y pendientes de aros. Paren el carro que yo me bajo.

Empire pic 3

Como si quisieran además darnos un buen termómetro del mamarrachismo imperante, nos colocan ahí a Gabourey Sibide para soltar sus frases. A veces pienso si alguien considera a esa muchacha una actriz o una reivindicación andante, porque lo que es aportar a los productos en los que participa, poco. Aunque tampoco es más que una anécdota en un conjunto que FOX nos vendió como su nueva serie de calidad en este rebranding de la cadena, del que Gotham y Gracepoint eran la vanguardia y solo ha sobrevivido a la crítica y a las renovaciones la primera.

Si consideramos Scandal como nuevo estándar de calidad, pudiera serlo. Si tomásemos la moderna Dallas como ejemplo de series con un guión que desafíe al espectador, la serie está ahí. Los lujos de la serie no pasan del exceso de vestuario y escenarios de los personajes y, probablemente, del sueldo de los dos intérpretes principales. El resto es de baratillo y con nada que aportar a una televisión que cada vez pone más difícil el destacar debido al número de estrenos anuales. Dejad entonces de intentar convencernos de que Empire es buena, no lo es.

O al menos dejad de intentar convenceros a vosotros mismos. El paraguas del género trash es muy amplio, pero no incluye en ningún momento la capacidad de poder utilizar apelativos como “de calidad” a las series que recoge. Podéis ver Revenge o Scandal y todas las series de ese palo – o, directamente, del palo – que queráis, pero al menos renunciad al postureo de decir “si todo el mundo habla de ella, es porque es buena” o “en todas partes se pueden encontrar joyas”. Ninguna de todas las series citadas lo es, sino que está más cerca de lo contrario, y Empire bien pudiera ponerse al frente de todas ellas.

Para esto te nos fuiste de Person of Interest, querida Taraji.

Empire pic 1

Anuncios

2 comentarios en “Lo que pensamos de Empire y otras series trash

  1. Pingback: De dónde viene el fenómeno de UnReal | Series a Toda Vela | Crítica, análisis y actualidad de televisión

¡Arrr, marinero! Di lo que tengas que decir

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s