¿Por qué el mundo necesita superhéroes? (I): Los orígenes del superhombre en televisión

Batman Adam West photo

El auge que actualmente vivimos del género superheroico en cine y televisión puede parecer flor de un día. La proliferación de películas y series con sus respectivos universos interconectados es un hecho evidente y da la sensación que junto con los remakes y las comedias románticas ocupan más de la mitad de lo que se produce año a año. Sin embargo, la figura del superhéroe tiene mucho más recorrido y la situación que vivimos ahora no es más que la cristalización de un movimiento que se inició hace más de medio siglo.

Por eso os invitamos a recorrer con nosotros la particular historia de los superhombres en televisión, la evolución que ha tenido su figura y los distintos intentos por forjar grandes dramas o comedias en torno a algunos de los mayores iconos de la cultura contemporánea.

Ajustad vuestras capas porque el recorrido será largo y peligroso.

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La Mesa del Capitán: Capítulo 0016 La Galactica que nos Amó

Battlestar Galactica pic

Capitán Valverde: En pocas horas se cumplirán diez años de la emisión original en SyFy de la miniserie que reimaginaba la Battlestar Galactica original de los setenta. Diez años del momento en el que se puso en marcha, sin consciencia alguna del fenómeno en el que se convertiría, la más perfecta serie de ciencia ficción de la televisión.

OhJara: Encima tenían a Apollo, un hombre que en la reimaginación servia para todo. ¿Pilotar? Apollo. ¿Comandar? Apollo. ¿Litigar? Apollo. Eso no era un hombre sino un Cadillac humano. Y junto a él muchos otros, hombres y cylons a los que queremos por igual.

CV: Aunque sea el mejor ejemplo de space opera que ha dado el siglo XXI, mucho más tiene que ver con Homeland que con Star Trek. La serie que mejor supo retratar la paranoia, la dualidad civil y militar y el extremismo religioso de una sociedad tocada y hundida moralmente por el 11S, lo hizo a bordo de las últimas naves estelares de las doce colonias de Kobol.

OJ: Una serie que supo adelantarse a su tiempo, que no vio fronteras. Poner a su propia Cospedal como almirante de la Pegasus y que su comportamiento fuera el mismo que el que luego tendría la autóctona en España, su gran acierto como visionaria. Pero no solo sirvio como ejemplo de una sociedad, sino también como ejemplo de relaciones entre personas. Una serie de personajes, que diría Lindelof. Sólo que esta con un final a la altura. Además, nos ha dado una de las mejores tensiones sexuales no resueltas que hemos podido ver en los últimos años.

CV: Un ejemplo de cómo la ciencia ficción no es un género menor y que puede albergar historias tan reflexivas e introspectivas como otros menos denostados. La serie que sacó a Edward James Olmos del limbo de policía secundario que había adquirido con Corrupción en Miami y que nos descubrió que un plan a largo plazo no implica dejar el día a día de lado, siendo los entresijos de sociedades disfuncionales, con sus figuras mesiánicas, tan importantes como los grandes misterios.

OJSo say we all. No solo dieron una segunda vida a personajes olvidados, también permitieron que Richard Hatch volviese a formar parte de la flota. Solo que en esta ocasión como un terrorista activista político, en vez de como el polifacético Apollo que esta vez vendría de la mano de Jamie Bamber. Sin duda alguna el punto de inflexión que supuso Galactica en cuanto a la forma de concebir series supuso un gran cambio, para el sci-fi, para los remakes y para mucho más. Muchas otras deberían seguir el camino que marca la Flecha de Apolo.

CV: A pesar de que no todas han seguido ese ejemplo como debieran, como vamos a ver. Porque al igual de que la miniserie fue solo un breve adelanto de lo que llegaría a ser Battlestar Galactica, este sencillo homenaje es solo el preludio del especial que le dedicaremos en el año que viene con motivo del inicio de su primera temporada. Ahora, otros asuntos televisivos nos ocupan, buena caza.

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